2.06.2013

Una noche





Me  siento entre miseria buscando una razón para sonreír esta mañana, tomo aquella mochila llena de nada y salgo de esta cueva llena de ratas. Unos pasos lejos de allí tomo algún bus que me lleve hacia ningún lado, un par de cervezas tal vez más sean la excusa para perder la cabeza y la razón de una vez.
Abren la puerta y un par de conocidos me abrazan y me besan las mejillas como si regresara de la muerte, saludo a un par de desconocidos que dicen amarse y mi mente se pierde entre los labios de aquella dama. En mi interior algo se retuerce, tal vez sea la falta de hambre, el exceso de drogas o los ojos de este sujeto que juega con sus manos mientras me mira sin interés. Me acerco a la cocina y bebo un par de tragos, intercambio un par de sonrisas pero no dejo de pensar en su mirada oscura y misteriosa, ¿Quién es esa mujer? ¿Qué hace acá? ¿Por qué hoy?, me acerco a la ventana y prendo un cigarrillo mientras veo como un hombre llevado por las drogas pinta algo en una pared, me pierdo entre las risas de los sujetos a mi alrededor, me volteo y allí esta, mirándome sin sentido, la miro sin razón, nos miran preocupados y ríen como tontos, le sonrió, me sonríe, me pierdo en su sonrisa de luna y ella solo sonríe y se esconde en sus pensamientos.
Me siento en la baldosa helada, prendo algo de humo y sigo con mi trago, me cuentan historias, rio un poco, callo otro, me rio entre miseria y la veo, me pierdo en ella, ya no me sonríe y ellos solo se ríen de mi forma de perderme en sus pensamientos, me acerco a sus piernas y me mira sin deseo, le sonrió y me sonríe, le pregunto su nombre, y de aquellos labios rojos y perfectos salen palabras en silencio, -Karen- dice ella,  mi alma tiembla, las manos me sudan, no entiendo que sucede pero quiero tocarla, no sé qué sucede, pero quiero amarla.
A mi alrededor, todo deja de existir, solo es ella, con su mirada perdida y su sonrisa de luna, solo es ella, moviéndome el alma de lado a lado, solo somos las dos, sentadas en aquella habitación, perdidas en el humo, en las risas, en las gotas de licor, en la duda y el desamor.
Me habla de su vida, me habla de su ser, se ríe de a pocos, y esconde la mirada, su alma está rota, la perra esa la mordió hasta dejarla desecha. Me rio con ella, le hablo de mi existencia, no dejo de mirarla, no dejo de soñarla, quiero vivirla, quiero tenerla, tocar su ser, tocar su alma, cerrar sus heridas.
Me habla de su pasado y su mirada se inunda de tristeza, sus puños se cierran y encoge los pies, la miro y le sonrió con los ojos, solo callo, solo la miro, toco su pierna y siento como tiembla un poco, prometo cuidarla, prometo no abandonarla, calla, no ríe, se pierde, -No sé quién eres y tú no sabes quién soy,  ¿por qué cuidarías de mí?- es lo único que sale de sus labios, pero no sé cómo responderle, porque yo tampoco se la respuesta, -Sólo déjame hacerlo, me haces temblar el alma y no te conozco, déjame conocerte, déjame ser lo que quieras ser, no te asustes, soy una mala persona y sólo robo almas, pero quiero robarme la tuya para guardarla en un lugar seguro, en un lugar donde nadie pueda dañarla- le respondo sin pensar, no sé qué estoy diciendo, no sé qué está pasando, solo me dejo llevar por sus manos, ella se asusta un poco y me llama ladrona, se ríe y me mira, me mira de cerca, me mira con seguridad y sonríe con sus ojos.
Entre risas y roces delicados pronuncia con delicadeza, -Toma, te regalo un cuarto de mi alma para que lo guardes- las palabras se vuelven espuma con sabor a vainilla, saboreo su sonrisa y me pierdo en sus mejillas, -Ay! Mujer, me estas embrujando!- pienso en mi mente podrida, acerca su mejilla a la mía y me da un beso, me pierdo por completo, su olor es hermoso y no entiendo que sucede, la miro y me pide un abrazo, la abrazo pero no la conozco, no me importa, siento como se esconde entre mi cuello y sonríe, no la conozco, pero tomo sus manos y sonríe.
La noche continua, ellos siguen ahí, bebiendo algún licor barato y fumando cáncer, nos miran desconcertados y nosotras solo nos reímos del mundo, ella roza sus manos con las mías y se sonroja, yo la miro con seguridad, la miro sin miedos, la miro como si fuera mía, y que más quisiera, que aquella princesa fuera solo mía. –Quédate esta noche, quédate hasta que salga el sol- le digo sin temor y me mira molesta, -Aun no me voy, me quedare contigo- me acerco a su rostro y la tomo con delicadeza, su mirada cambia, se extraña, corre su rostro, ríe molesta y se aleja de mí. Siento el peso de mi existencia una vez más, siento que la pierdo, siento que pierdo algo que nunca tuve, pero sin razón alguna, ella sigue hablando, sigue mirándome, penetrando su alma en mis ojos, sin razón alguna, ella sigue ahí, sentada a mi lado, sonriendo.
La noche sigue, solo sigue, solo camina, como mis manos sobre mis piernas, como mi lengua entre mis labios queriendo besarla, pero ella sigue, yo sigo… solo seguimos.                                                    
Las palabras siguen saliendo de nuestros labios al igual que las risas, las miradas son más fuertes, el calor me invade la razón y sus manos rozan mis piernas, me detalla con cuidado y habla de mí, me coquetea, me mira con paz, me enloquece de a pocos. De un momento a otro solo quedamos las dos, ellos desaparecen y poca importancia le doy, hablamos del dolor, hablamos de lo miserable que es seguir viviendo,  un silencio inunda la habitación, -Déjame conocerte- le digo,  - Acaso, ¿Cómo quieres conocerme?- me pregunta, - Tal vez a través de tus labios podría conocerte más, a través de un beso podría saber un poco más de ti, de quien eres en realidad- sonríe y se acerca a mí con delicadeza, la tomo de las manos y siento su calor, su nariz toca mi nariz y la tomo con cuidado, como si fuera una muñeca de porcelana y la beso, el mundo desaparece, mi vida deja de ser mía, todo se llena de colores que jamás pensé ver, mi alma vuelve a temblar y siento como se me estalla el corazón, su lengua con la mía, su saliva dulce, sus labios carnosos, el tiempo se detiene, y aquí estoy, con ella entre mis brazos, besándola, queriéndola cuidándola, amándola, sintiéndola.
Bastaron minutos para dejar mi alma en sus manos, bastaron segundos para regarle mi vida en un abrazo y tal vez bastaron un par de sonrisas para enamorarme de su alma. Mujer hermosa, mujer de vida, déjame ser quien cuida tu alma, déjame ser quien repare tu corazón, déjame llenar tu vida de estrellas, déjame ser quien bese tus pies a la madrugada y quien se esconda entre tus senos cuando se vaya el sol. Mujer, mi mujer, mi corazón tiene tu nombre y mi alma guarda un cuarto de tu alma, preciosa dama, mi princesa de ojos negros estas manos que hoy escriben, solo desean tus manos para caminar sobre el viento. Te entregue mi vida y no la quiero de vuelta, mi vida es a tu lado, mi vida es tu vida, siempre y cuando quieras vivirla conmigo. Princesa de labios rojos, princesa de mil sabores, princesa de mi alma.

5.01.2012


He llegado al punto que nadie esperaba. Me lanzo al suelo solo para raspar mis rodillas y manchar el frio asfalto con sangre. No me importa, ni me importo. Soy un error como todos ustedes, y solo espero sentada al día que el cielo se nos estalle en la cara.
Escribo sin razón, buscando una razón. El vacío me quema el pecho y las lágrimas estallan sin avisar, pensé que todo estaría bien, pero sigo el paso del cangrejo.
No quería equivocarme, pero me equivoque. No quería caminar, pero decidí correr. No quería tropezarme, pero ya nadie me levantara más. Estas pupilas vacías solo buscan las tuyas, aquellas pupilas sonrientes que son la droga que más anhelo.
Busco tus palabras como un perro desesperado buscando algo de comida, me arrastro por las paredes buscando tus venas azules, me arrastro por ahí como una cucaracha en tanta basura.
Cada cicatriz que sangra tiene un nombre, un hombre, una razón. No duelen, es placer, es sexo, es sueño.
Deja que tome tu mano por última vez antes de saltar al vacío y estrellarme contra la avenida, solo déjame tenerte por última vez, antes de que el cielo se nos caiga encima.

4.08.2012

Que el viento se lleve tu recuerdo, la que habla es el miedo, es la luz de la luna que entra por una ventana sucia. Hay un collar que cuelga de mi cuello doliente, una manilla que se rehúsa a irse y un tatuaje que durara por siempre. Las noches se me llenaron de demonios y de hambre, de miedo y de muerte. Te regalo mis alas un poco rotas, para que vueles por lo más alto, bebe del vino de esta sangre sucia, y aléjate de este pecado maldito que alguna vez amaste... Solo regálame un pedazo de tu aire en una botellita de cristal, para respirarte de vez en cuando, para fumarte de vez en tanto. Vuela mi ángel, vuela lejos... No mereces un demonio maldito.

4.07.2012

Abril 8...Demonios a mi lado

He visto como el tiempo se ha llevado mi vida, he sentido como la distancia  arranca mis sueños, he hablado con la muerte y se rehúsa a llevarme, he vivido entre demonios que jamás quieren dejarme. He sido el tiempo, he sido la distancia, he sido la muerte… soy un demonio. 
Lo creí todo perdido, en este mundo sin sentido, en esta mierda que caminamos, pero llegaste, llegaste a mi sin avisarme, no me prepare, ni me peine, me despertaste, me enamoraste, me has llevado a lo que jamás pensé llegar, me llevaste al sueño más profundo y más hermoso, me llevaste al cielo y al infierno, me dejaste sin palabras, sin versos, sin miedo, sin muerte. Eres la vida de mi vida, el sueño de mis sueños, mi espíritu, mi alma, mi suerte.

3.24.2012

Te Quiero

Pupilas dilatadas se despiertan ante el asfalto helado, pupilas con ácidos sensuales que desean fallecer en el atardecer. Pensar en ti me intoxica y deseo vomitar todos los besos que te di, pensar en ti es sentir como recorre tu aire por mis venas casi muertas, pensar en ti me produce ansias de jalar el gatillo y llenar esta habitación de sangre y pensamientos vacíos.
Eres una fantasía incolora, fría e indeseada; tus palabradas ahora retumban en mis oídos como el zumbar de las moscas en el campo, tu olor es solo mierda, y tus manos en mi cuerpo se convirtieron en una pesadilla.
Te quiero lejos, lejos de mi mente, mis manos y mis pupilas. Te quiero tan lejos hasta que solo seas  un difunto mas en mi cabeza, te quiero muerto, te quiero vivo, te quiero diminuto, te quiero salado, te quiero dulce, te quiero sangrando, te quiero descuartizado, te quiero ridículo, te quiero inverso, te quiero… solo te quiero cerca, a mis labios, a mis estrellas apagadas, te quiero, te amo, te escupo, te espero.

Liah

Se alejó con sus pupilas dilatadas, no miro atrás, solo se alejó con su caminar tan sensual y enfermo.
Su cabello era negro como sus pupilas,  sus ojos amarillos como mi sombra y ella  solo era una razón de miedo  y belleza, hipnotizaste caricia al rozarse junto a mí.
Sus pasos se quedaron en mi pecho y su temor en mis dedos.
Como extraño su cuerpo, como extraño su viento…como extraño  aquella dama tan hermosa que no hablaba, no quería, solo besaba,L

2009

Solo unas copas bastaron para que mi cabeza diera vuelcos por las paredes. Unas copas de algún trago barato para que mis labios desearan los tuyos, a lo lejos solo se escuchaba un viejo disco de algún grupo de baja reputación, tus manos se movían al ritmo del viento y mis manos buscaban desesperadas la forma de tocarte.
Prendí un cigarrillo, mientras te veía bailar a través del humo, me acerque con cuidado y sentía tu cuerpo junto al mío, tomaste mis manos mientras cantabas aquella letra vacía y sin sentido.
Me perdí en tus ojos, en esa mirada ajena que dice tanto con apenas mirar, me sonríes y acerca tu rostro al mío, sonrió, mientras nuestros labios se unen; siento tu respiración y me besas lentamente, me abrazas.. Y te beso más fuerte.
Un trueno rompe el silencio, te escondes en mis brazos y el lugar se inunda de pesadillas, de mentiras y fantasmas del pasado, me abrazas cada vez más fuerte, no me miras, no gritas… siento como me ahogas y como apuñalas mi cuerpo.  Mi pasado me rodea y me congela, no lloras, solo me golpeas. Caigo con fuerza al piso, te alejas de mi y desapareces… aquellos fantasmas se me acercan , me acarician e intentan ser lo que alguna vez fueron, intento golpearlos pero son más fuertes, se adueñan de mi cuerpo  y cuando menos pienso estoy sangrando… mi sangre se combina con el humo. Mis ojos se cierran, deseo tus labios de nuevo y de un momento vuelvo a despertar.